miércoles, 20 de enero de 2016

Si de verdad la amas... Cuídala


Cuídala y ten mil detalles que la hagan enamorarse una y otra vez. Hay muchos deseando estar en tu lugar y ella te dio una oportunidad, te abrió las puertas de su vida y de su corazón y tú tienes que demostrarle cada día que mereció la pena. Cada día. A pesar de lo complejas y retorcidas que somos las mujeres, a pesar de que muchas veces no nos entendamos ni nosotras mismas. Paciencia. En el fondo, nos conformamos con las cosas más sencillas. 

Cuídala para que se sienta segura, protegida, y que sepa que contigo nada malo puede pasar. Haz que se sienta preciosa, valorada y querida, descubre por qué es especial, y entiende que nunca encontrarás a alguien igual.

Por eso tómala de la mano y no la sueltes, no dejes que se apague la magia, la chispa, ni las ganas de besarla a todas horas.

Cuídala porque tu eres su hombre, su refugio, y tu única misión es hacerla feliz. Que nunca se te ocurra robarle una lágrima porque ella te eligió para que le saques mil sonrisas. Dale razones para confiar y sé tu mismo, ya ha conocido a muchos fantasmas. Ten algo que ofrecer, que aportar, y estate dispuesto a cambiar por ella si hace falta, porque se trata de complementarse y mejorar juntos.

Cuídala y conócela en su versión original, conoce todas sus manías, sus debilidades, sus caprichos, su canción preferida, su forma de pensar, de sentir y de reír. Cuídala porque, simplemente, es lo único que espera de ti.






martes, 19 de enero de 2016

He decidido estar sola...

Con esto no me refiero a aislarme del mundo, ni de mis amigos, ni mucho menos de mi familia, con esto me refiero más bien a ese tipo de soledad en donde decides que no es momento de compartir tu vida, de dedicar tu tiempo a alguien más... Sola con el único fin de un reencuentro personal, con el fin de crecer de manera emocional.

He decidido que es el tiempo perfecto para encontrar mis pasiones y sacar de mi vida todo aquello que cause desilusiones. Este tiempo que servirá, para leer, para viajar, para bailar y soñar pesando solo y exclusivamente en mi.

Este es el momento perfecto para sentirme plena, para sentirme bonita, para saberme aceptar perfectamente imperfecta.

He decidido alejarme de quien me daña, de quien me lastima, de quien me hace dudar de mi misma. He decidido que por salud mental es necesario rodearme solo de personas que me quieran con sinceridad.

He decidido no gastar mi tiempo en quien no lo sabe dar. Aprendí que el amor debe ser reciproco, he decidido no dar más de lo que me puedan dar, y no por soberbia, ni coraje, simplemente por amor propio y dignidad.

He decidido estar sola porque sé con certeza que nadie me amara más de lo que me puedo amar a mi misma. Porque el amor radica en aceptarnos tal cual somos, sin mascaras ni caretas, así es como el verdadero amor comienza, primero por uno mismo y después por los demás.


Puedes creerme cuando afirmo, que estar sola, no implica cerrar mi corazón, pero si, que esperare el tiempo exacto para sentir que puedo dar lo mejor y entregarme sin miedo, ni escudos, ni indecisión,

El hecho de que decida estar sola, no significa que me pasare en un mar lleno de lágrimas, por el contrario, tratare de disfrutarme a mi misma, sin prejuicios, realmente como soy.

Sé que es el momento exacto para vivir, para reír, para sentir, a final de cuentas eso es la felicidad, los pequeños detalles, y nada más.
 
El hecho de que decida estar sola, es para aprender a vivir en soledad y cuanod esté preparada sé que me entregaré mucho más, sé que aparecerá en el momento perfecto, en el lugar ideal.

He decidido estar sola, porque no hay peor error que temerle a la soledad, porque quien teme a estar solo, se teme a si mismo, a esa verdad que surge del interior, sin escudos, ni espejismos. Y es que una persona que ha aprendido a estar sola, sabrá reconocer el valor de los demás.

He decidido estar sola porque deseo liberarme de todo lo que me lastima y sanar mis heridas. Sola para recatar mi esencia y construir la fortaleza de mi felicidad, solo de este modo podré enamorarme de alguien más.

 Ese alguien que sea como yo y no tenga miedo a amar.

Alguien que me haga perder el suelo y me haga conocer el cielo.

Cuando me enamore de nuevo, espero que sea de alguien bueno, alguien que me haga perder el suelo y me haga conocer el cielo.

Es cierto que en el pasado, me conforme con lo poco que me daban, era inocente, torpe e inconsciente de todo el amor que en realidad merecía, de todo ese amor que hoy pretendo, y exijo, porque sé que no merezco menos de eso.


Con el paso de los años, he aprendido a conocerme, a saber a ciencia cierta qué es lo que quiero, sé que quiero un hombre sincero, un amor completo, que me acepte con todos mis defectos, que me ayude a corregir mis errores, que perdone mis desaciertos.

Después de algunas experiencias, he aprendido que no puedo estar con alguien que me limita y me estanca, que no puedo conformarme con un amor mediocre, ni tolerar la falta de cariño y la infelicidad.

Quiero un hombre que sea seguro de sí mismo, no soy una mujer fácil y necesito a mi lado a un hombre que comparta mis rarezas, alguien que se haya equivocado, porque eso significara que lo ha intentado. Quiero a alguien que me cuente historias, que nunca se acabe el tema de conversación, que me haga reír, sentir, vivir... Porque de eso se trata el amor.

Quiero alguien que me de los buenos días y las buenas noches, quiero alguien con quien pueda conversar, quiero alguien que reciba mis besos y que me sorprenda con los suyos. Quiero alguien con quien tomarme una copa de vino y poder charlar hasta altas horas de la mañana y que eso sea suficiente para que seamos felices.
 

Quiero alguien que me apoye, que me abrace, que me haga cariño, que me entienda, que me diga cuánto me quiere y lo afortunado que se siente de tenerme a su lado. Quiero alguien que me diga “te amo” de mil maneras, no solo con las palabras, sino con detalles.

Quiero a alguien que me respete, que incluso en nuestras diferencias, me tolere. Alguien que me escuche, que bese mi frete y cando esté ausente, me defienda. No quiero lujos, no quiero cosas materiales, solo quiero sentimientos, experiencias, recuerdos y sentir eso que nunca he sentido. Quiero alguien que muestre su interés por mí y mi vida.

Quiero ser la persona más importante en la vida de alguien, quiero ser esa persona que estará presente en las buenas y en las malas. Quiero ser esa persona a la que alguien le cuente sus intimidades, sus pensamientos y hasta sus más locos deseos.


Quiero alguien que desestabilice mi mundo, que me saque de la rutina, que me haga replantearme las cosas como las veo hasta ahora. Quiero alguien que me haga sentir linda, que sus ojos brillen cuando me vea, quiero ser el punto más fuerte y a la vez el más débil de alguien.  

Quiero alguien que tenga los planes de estar a mi lado para el resto de la eternidad. Quiero a alguien con quien poder planear un futuro sencillo, solo nosotros dos.

Quiero alguien que entienda que no necesito un príncipe azul, sino que solo necesito alguien que pueda amarme.

Tal vez este exigiendo demasiado, pero creo que merezco a alguien que no tenga miedo de amar; sé que cuando lo encuentre, no lo dejaré escapar. Sé que cuando me encuentre nos entregaremos sin miedo a lo que venga.

Me declaro emocionalmente intensa



Algunas personas sienten todo lo que se puede sentir, padecer, e incluso más, de una manera mayor que el resto del mundo. Suena extraño, pero es más común de lo que parece. Quizá sean un tanto exageradas en sus quehaceres, que construyan castillos de granos de arena, que la ira les invada sin razón alguna o que tengan un carácter demasiado marcado.

Este tipo de personas son como una preciada flor, fuertes pero delicadas a la vez, con una gran sensibilidad, tanto que el aleteo de una mariposa pueden sentirlo como un huracán

Cuando hay algo que les incumbe, ya sea en un tema laboral, amoroso, familiar, o de cualquier índole, se entregan al máximo, pero también piden que los demás se entreguen de la misma manera. Esperan que hagan aquello que ellos harían en su lugar, por eso sienten la decepción de una manera tan profunda cuando no son correspondidos como ellos esperaban.

Las emociones las viven de una manera tan enfática que, cuando algo bueno sucede, les invade la alegría y la felicidad de una forma increíble. Son capaces de sentir cosas que otros ni siquiera saben que existe. Cuando les fallan o les traicionan se sienten más mal que cualquier otra persona, por eso sus venganzas también son terribles.

Viven los estados afectivos de una manera más potente que la mayoría de personas en la faz de la tierra. miedo, ira, sorpresa, alegría, tristeza, felicidad, rencor, amor, entre otras. Todas estas emociones se reflejan de manera fisiológica en el cuerpo, es por eso que este tipo de personas dicen que son muy transparentes “todo se le nota en la cara”. Una sonrisa inevitable de oreja a oreja cuando algo bueno sucede, el ceño fruncido cuando están enfadados, mirada perdida cuando están tristes o expresión de rabia cuando les fallan. No pueden ocultarse.

Quien tenga a su lado una persona así tiene que saber entenderlas y comprender que todo lo que sienten y padecen, realmente es así, porque son seres especiales con una sensibilidad emocional más desarrollada que los demás.

Y yo también soy así, emocionalmente intensa, así es como me declaro.